Es una de las intervenciones más frecuentes y su objetivo principal es lograr una nariz que corresponda con naturalidad  a los rasgos faciales de cada paciente.

 
 

La cirugía estética de la nariz puede tratar el caballete (dorso), la punta y el tabique (septum), dependiendo de las alteraciones que presente. Esta operación consiste en despegar la piel, retirar el exceso de hueso y cartílago del dorso y remodelar los cartílagos de la punta de la nariz. Pero la operación puede requerir de otro tipo de procedimientos quirúrgicos. Los más frecuentes son los injertos de cartílago, tanto para elevar o rectificar el dorso como para modificar la punta; las alas de la nariz pueden necesitar su rotación cuando las narinas están muy abiertas o la resección (afinamiento) cuando son muy gruesas.
Si existe desvío de la nariz, o en algunos casos de dificultad respiratoria, suele ser necesario el tratamiento del septum. La misma dificultad respiratoria puede ser debido a alteraciones de los cornetes, lo que exigiría su tratamiento. La rinoplastía es una cirugía que puede ser realizada bajo anestesia general o con anestesia local acompañada de sedación, la duración de la intervención es entre 45 minutos a una hora y en la mayoría de los casos es ambulatoria. En la parte externa de la nariz aplicamos un vendaje con cinta antialérgica y en otros casos un acrilico nasal especial a fin de inmovilizar los tejidos.