El deseo de aumentar el tamaño de los senos por razones estéticas es el principal motivo que lleva a las pacientes a solicitar la intervención, aunque existen otras razones como atrofia, ptosis (caída del busto), o pérdida de tejido mamario post cirugía o traumatismos. También están indicadas en las deformidades del tórax y en la reimplantación por insatisfacción de implantes anteriores.

 

 

Escogido el tamaño y el tipo de prótesis ésta puede introducirse a través de incisiones en la areola, la axila o el surco submarino. La ubicación del implante depende del tipo de mama. En algunos casos, recomendamos la colocación submuscular de la prótesis, para una mayor naturalidad y permitir la movilidad independiente de la glándula. En otros casos, se recomienda la colocación subglandular a fin de llenar mejor una glándula flácida o caída. La intervención dura aproximadamente una hora, se puede realizar con anestesia general o regional, y es de carácter ambulatorio, con un máximo de 8 horas de recuperación.